Pensamientos de una mujer sin hijos en el día de la madreJamie

Escrito por Janell Jensen Gehmlich, traducido por Aliby Santana

Originalmente presentado el 12 de mayo del 2013.

Se me solicito que ofrezca el ultimo discurso en la reunión sacramental celebrando el día de la madre. Mi respuesta fue No, una respuesta inusual en mi. Dar un discurso en una reunión sacramental no es un problema para mi, pero en el día de la madre? Porque yo? Podría yo decir algo especial que salga de lo habitual en un día como este? Es tiempo de ampliar nuevos horizontes me dije; necesitamos y deseamos mas de un punto de vista, compartiría el suyo? me preguntaron, entonces respondí que lo haría y aquí va.

Hay mas de una historia interesante que me trae hoy aquí frente a ustedes, las cuales no las voy a mencionar, pero la conclusión es que estoy aquí, aunque realmente no celebro el día de la madre. Intentare explicar el porque. Hay muchas razones por las cuales particularmente no celebro el día de la madre. No es porque las madres no merezcan el reconocimiento, amor y gratitud; mi madre por supuesto que lo merece. Al contrario pienso que las madres deberían recibir el reconocimiento, el amor y la gratitud los 365 días del año. Pero el día de la madre puede ser complicado para muchas personas. Mientras mi esposo Ben tiene la fortuna de llamar a su formidable madre (soy muy afortunada como nuera) yo no tengo que hacer mas llamadas telefónicas, ni tengo que enviar tarjetas de saludos porque mi madre sufre de una demencia senil tal que ya no es capaz de comprender ninguna palabra, ya no habla ni reconoce a nadie incluyendo a su propia familia. Mi madre no es capaz de reconocerme. He visto madres de toda edad, sentarse y llorar en un día como hoy, mujeres que enterraron a sus hijos, otras que definitivamente no saben donde están sus hijos porque los perdieron. Otras a quienes sus hijos les han causado dolor y sufrimiento. He visto madres que luchan fuertemente y que piensan que su esfuerzo no es suficiente. Pero he oído además personas de quienes sus madre fueron abusivas o permitieron que sus hijos fueran abusados. Me pregunto porque esas madres no amaron a sus hijos como aquellas de quienes los niños en la primaria cantan alabanzas?

Como miembro de la iglesia, madre que no tuvo la oportunidad de tener hijos he logrado comprender y aceptar el día de la madre (un proceso largo que implico el apoyo de mi esposo quien me lleva de viaje durante ese fin de semana). He aprendido a aceptar de pararme y partir de una reunión después de haber oído decir que los hijos son la razón por la cual las mujeres están en esta tierra y que no hay alegría mayor o comparable que el de ser madre, que el educar hijos es la cosa mas importante que una mujer puede hacer en esta vida, que nunca podremos conocer la verdadera felicidad si no hasta que llegamos a ser madres y que el completo propósito de esta vida es la familia. Nada de esto se aplica a mi, es muy duro de saberlo y tener que sopórtalo. A veces dicen : « Si aquellas mujeres que no tienen hijos son pacientes y tienen fe, entonces no serán privadas de la verdadera felicidad en la eternidad. Pero sentimos el anhelo y la angustia que los justos deseos de sus corazones no sean cumplidos y sabemos al mismo tiempo cuan doloroso debe ser para ellas el no poder gozar de esta dicha ». Déjenme decirles que si ustedes no han vivido esta experiencia, pues realmente no saben lo que se siente.

Leí un articulo en internet que me impacto grandemente, es un articulo que a la vez de estar lleno de hermosas verdades relacionadas a la tarea vital que cumplen las madres en la vida de sus hijos y en la salvación de las próximas generaciones, compara además la hermandad de la iglesia a un grupo metafórico cuyo requisito para llegar a ser miembro es la maternidad. Después de leer este articulo comprendí que era exactamente lo que había en el corazón de esta hermana cuando hizo el siguiente comentario : « Me gustaría pertenecer a tu club pero no creo que cumpla con los requisitos, soy una hermana soltera, de edad media, a veces me necesitan para salir de apuros de ultimo minuto. Se que la iglesia es verdadera. Creo en la importancia de la familia, ella representa la parte fundamental de la iglesia y comprendo que esto tiene que ser de esta forma y que la familia siempre tendrá un lugar predominante en la vida y enseñanzas del evangelio. Por mas que acepte todas estas cosas, siempre seré una simple observadora, mi esperanza es la de tener siempre un papel secundario cuando se trata de vivir estas experiencias maravillosas y estas tareas invalorables ». Una inmensa tristeza invadió mi corazón al leer este articulo, no solo por esta hermana si no también por cada Santo de los Últimos Días que no pueden llegar a cumplir con los requisitos de esta estructura familiar ideal que nuestra iglesia enseña, aquellas que continuamente luchan por lograr ser parte de esta estructura y que muchas veces piensan que las ofrendas que dan al Señor están por debajo de las expectativas, porque ellas no cumplen los requisitos para pertenecer a un club particular.

El Señor no tiene clubs de ningún tipo. Las bendiciones del evangelio de Jesucristo están disponibles para quienes las deseen y estén dispuestos a seguirlo. 2 Nefi 26 :33 nos enseña : « El Señor invita a todos a que vengan a el y participen de su bondad; a nadie de los que a el vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios, tanto los judíos como los gentiles ». Me imagino que cuando Nefi escribió esto fue al rededor de los anos 500 AC, en ese entonces se tenia una idea aproximada de la población general tal como nosotros podríamos tenerla hoy en día. Todos ellos son invitados a venir al Señor, incluso los paganos; el estado civil o parental no esta especificado en la lista.

En nuestros días, el apóstol Elder Joseph B. Wirthling enseño su mensaje de la Conferencia General de abril 2008 : « Algunos (miembros de la iglesia) están perdidos porque son diferentes. Ellos se sienten como si no pertenecieran a la iglesia. Quizá porque son diferentes se ven alejados del rebaño. Ellos quizá parezcan actuar, pensar y hablar diferente que aquellos a su alrededor y eso a veces podría hacer que asuman que ellos no cumplen los requisitos, entonces llegan a la conclusión de que no los necesitan.

Unido a este concepto equivocado, viene la creencia de que todos los miembros de la iglesia deberían actuar, hablar y parecerse en todo, lo cual es erróneo. El Señor no creó a toda la gente con las mismas personalidades. Es como una orquesta donde cada instrumento es una persona diferente, seria un error evaluar solo a los mejores flautistas. La melodía de cada instrumento es precioso y contribuye a una compleja belleza sinfónica. Todos los hijos de nuestro Padre Celestial somos diferentes en algún grado y aun así cada uno tiene su propia hermosa melodía que contribuye a la mas profunda y rica sinfonía ».

Estoy muy agradecida por la profunda riqueza de ser miembro de esta iglesia, he aprendido a apreciar lo que tengo y lo que soy, las cosas que tengo en común y lo que me hace diferente a los demás. Soy una hija de mi Padre Celestial como todas las demás, soy una mujer fuerte y capaz, que no soy hábil para manualidades, que no me gusta cocinar, que lleve el mes pasado a mi perro que pesa 138 libras a hacer visitas como maestra visitante, que pase mi tiempo libre esta semana aprendiendo una nueva nota musical con mi guitarra. Soy esposa, nuera, hermana, nieta, tía, amiga, higienista dental, estudiante, profesora, líder y consejera; todo en diferentes grados y éxito dependiendo del día. Algo que no soy es madre y lo acepto. Cualquiera que sea la razón, las cosas que el Señor desea para mi, no incluye ni requiere que yo tenga hijos, lo se sin lugar a dudas.

Cada persona en la faz de esta tierra tiene decepciones, dificultades y sufrimientos; son parte universal de la experiencia humana. No conozco a nadie de quien su vida sea exactamente tal como lo espera y desea, esto no quiere decir que seamos privados de bendiciones, habilidades y oportunidades en las que podamos llegar a cumplir lo que el Señor desea de nosotros aquí en esta vida.

Mientras yo he lamentado inmensamente el no poder tener hijos, que siempre pensé que los tendría; he llegado a comprender que esa pena no debería ser una carga que tenga yo que soportar llevar sobre mis hombros. Siempre me dije : « Bueno Señor, aun con el agradecimiento que tengo de haber nacido dentro de una amada familia que tiene la luz del evangelio, de vivir en un país de libertad y paz, por mi buena salud, por la oportunidad de tener una educación y ser profesional, por mi buen empleo y un esposo que me ama a pesar de tener que aguantarme, por las muchas y buenas personas que tengo a mi alrededor que se preocupan por mi; realmente Señor cometiste un error en este conjunto de cosas. Me sentiré triste por el resto de mi vida, no me sentiré orgullosa por mis logros, ellos solo serán parte secundaria en mi vida, se que cualquier sentimiento de felicidad que tenga solo será pasajera ». Todo esto para mi no solo es ilógico, es una gran muestra de ingratitud. Yo se que mi vida no es un premio de consuelo simplemente porque no creo que esa sea la forma como nuestro Padre Celestial tiene las cosas preparadas. Confió en que el siempre me dio y me dará las oportunidades que me permitirán lograr mi verdadera felicidad y pleno regocijo en esta tierra. Creo que el no espera menos de mi parte que una vida de éxitos y logros. Me tomo años llegar a comprenderlo, pero cuando lo hice experimente un cambio profundo en mi vida. Me hubiera gustado compartir esto con aquella hermana que escribió el mensaje que antes mencione. Ella estaba tan desalentada con ella misma y con los valores que ella poseía.

El Profeta José enseño que el principio fundamental de nuestra religión es la Expiación de Jesucristo y que « todas las otras cosas que conciernen a nuestra religión son solo complemento de ella ». La razón por la cual estamos en esta tierra es para llegar a ser como nuestro como nuestro salvador, es así que en la Conferencia General de abril 2012, el Elder Russell M Nelson enseño : « Los atributos por los cuales un día seremos juzgados son los atributos espirituales, ellos incluyen el amor, la virtud, la integridad, la compasión y el servicio a los demás ». Tan simple como esto parezca, todo aquello relacionado al evangelio de Jesucristo y su iglesia incluyendo las familias en todas sus formas; debemos consagrarnos a el, a aprender, crecer y servir a los demás; guardando nuestros convenios y dando lo mejor de nosotros en cualquiera que sean las circunstancias que estemos o que el Señor nos haya preparado, hasta que regresemos a su presencia. El Presidente Monson y otras autoridades nos recuerdan una y otra vez que cada uno de nosotros esta en una etapa diferente en este viaje por la vida y que no todas las rutas viajadas son las mismas. Nuestra tarea no es la de juzgar o hacer comparaciones buenas o negativas. Nuestro trabajo es de ofrecer amor y apoyo a nuestros semejantes que al igual que nosotros, se encuentran es este viaje por la vida cualquiera sea la etapa o ruta en la que se encuentren.

Madres, gracias por todo cuanto solo ustedes son capaces de hacer. Por amar y enseñar a sus hijos. Enseño y trabajo con jóvenes, ellos son jóvenes maravillosos. Educar un adolescente es sin lugar a dudas una tarea digna de admiración. Si sus hijos usan su libre albedrio para caminar por un sendero diferente, por favor recuerden que ese libre albedrio es tan importante para nuestro Padre Celestial que el permite a sus hijos que hagan uso de el a pesar de que ellos se puedan equivocar en sus elecciones. El Señor quien es un padre perfecto, aun el perdió un tercio de sus hijos cuando ellos escogieron partir. Quisiera que sepan que el esfuerzo que ustedes hacen es mas que suficiente y que nosotros las amamos, honramos y admiramos.

Recordamos y expresamos nuestro amor por aquellas quienes sufren por la perdida de un hijo, de quienes su brazos están vacíos y que alguna vez tuvieron el gozo de cobijar un hijo entre sus brazos, aquellos quienes perdieron a sus madres o que nunca conocieron el abrazo de una madre. Es mi deseo que la expiación de Jesucristo pueda traerles la fuerza, la paz y el consuelo y que puedan sentir el amor de nuestro Señor en este día de la madre.

Original entrada de blog en Inglés en: http://childlessmormonsupport.com/?p=406